El mundo empieza a perder la paciencia con China
29 April 2020
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Siempre tiene que surgir una persona con
pocos modales y
sin pelos en la lengua para expresar lo que muchos estaban pensando… pero nadie se atrevía a decir. Tuvo que aparecer, quién si no, Donald Trump para decir algo que quizá un exceso de diplomacia había impedido
sacar a colación con anterioridad.
No se me malinterprete, nunca he sentido demasiada simpatía por el presidente estadounidense, pero
debo reconocer que, en ocasiones, se hace necesario que alguien hable sin
tapujos si los demás no se atreven. El pasado 19 de abril, Donald Trump dio un paso
temerario ante los medios de comunicación: acusó directamente al gobierno de China de
haber ocultado información crucial sobre el coronavirus durante los primeros meses de la expansión de la pandemia, algo que, según él, ocasionó que los demás países
no se precavieran adecuadamente. Trump, además, ha puesto en duda la cifra de muertos y contagios
proporcionada por Pekín. Y es que, siendo honestos, ¿alguien puede realmente creer que en un país de casi
mil quinientos millones de habitantes tan sólo hayan fallecido por el virus entre cuatro mil y cinco mil personas? ¿
Por qué debemos creernos cualquier información suministrada por el opa