La estrategia sueca contra el Covid-19 comienza a despertar serias dudas
27 May 2020
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Si hay algo que, definitivamente, no ayuda a preservar la calma, es la proliferación de informaciones erráticas y contradictorias. Además, ello
abona el terreno para el surgimiento de
un sinfín de teorías conspiratorias que exacerban aún más nuestra sensación de
indefensión e incertidumbre. Los ejemplos son numerosos. A principios de este año, los
dirigentes de la inmensa mayoría de los países del mundo subestimaron la gravedad del Covid-19. Luego
sembraron el pánico con la imposición de medidas draconianas de confinamiento. Se dijo también
en un principio que las mascarillas poco hacían para protegernos del contagio; ahora son prácticamente obligatorias. Hay también teorías muy diversas y contradictorias sobre el origen del virus en la ciudad china de Wuhan, algunas de las cuales
rozan el ridículo. La lista de argumentos confusos es extensa. Nadie parece ponerse de acuerdo sobre nada. Y