Una enzima que come plástico ofrece esperanzas para el control de residuos
Un equipo de científicos británicos y americanos ha hecho un descubrimiento que algún día podría revolucionar el reciclaje, y solventar la crisis de polución global. El equipo creó una enzima mutante capaz de descomponer botellas de plástico. Y, casi tan sorprendente como el descubrimiento en sí, —publicado el lunes en Proceedings of the National Academy of Sciences — es que ocurrió por accidente.
Los científicos estaban estudiando una bacteria ya conocida, que evolucionó de manera natural para consumir plástico PET, el tipo de plástico que se encuentra en las botellas de bebida. Mientras llevaban a cabo experimentos sobre esta bacteria, accidentalmente mejoraron la enzima que le permite descomponer el plástico, ayudándola a trabajar más rápido. Ahora los científicos están intentando mejorar todavía más la enzima, con la esperanza de poder descomponer botellas de plástico a escala industrial.
Los investigadores también esperan que la enzima pueda reducir el consumo de petróleo. En la actualidad, las botellas de plástico nuevas se fabrican con petróleo, porque las botellas de plástico viejas no pueden reciclarse completamente. En lugar de ello, se derriten y se les da forma para crear