Los abusos domésticos aumentan en cifras récord en todo el mundo con el confinamiento por coronavirus
Los confinamientos para detener la propagación del coronavirus en muchos países han tenido al menos una consecuencia no deseada. En la actualidad hay una pandemia global de violencia doméstica. Esto no sorprende a los expertos, porque las incidencias de violencia doméstica tienden a dispararse en periodos durante los cuales las familias suelen pasar más tiempo juntas, como Navidad o las vacaciones de verano. Ahora que muchos países imponen confinamientos estrictos que obligan a las familias a pasar todo su tiempo en estrecha cercanía, el problema ha alcanzado proporciones antes desconocidas.
Los Gobiernos se enfrentan a una crisis de abusos domésticos para la cual no estaban preparados, y que no están bien equipados para gestionar. El pasado domingo, Naciones Unidas urgió al mundo a proteger mejor a las mujeres de este aumento de la violencia. Urgió a los países a utilizar las farmacias como lugar donde las mujeres pueden pedir ayuda. Algunos países han puesto en marcha a toda prisa programas para hacer frente a la crisis, pero muchos países tienen dificultades para ofrecer incluso los servicios más básicos a quienes los necesitan.
En España, el número de llamadas a la línea de aten