Las democracias occidentales imponen sanciones a dirigentes chinos por abusos de derechos humanos
El lunes, una impresionante lista de 30 países occidentales impuso sanciones a varios dirigentes chinos. Éstas incluyen restricciones de viaje y congelación de activos a altos funcionarios de la provincia de Xinjiang, acusados de violaciones de los derechos humanos contra uigures musulmanes y otras minorías étnicas.
Los uigures hablan su propio idioma, y se consideran cultural y étnicamente cercanos a países de Asia Central. Se estima que más de un millón de uigures han sido detenidos en campos de internamiento de Xinjiang. El Gobierno chino también ha sido acusado de la esterilización forzosa de mujeres uigures, y de separar a niños de sus familias.
China niega las acusaciones, y asegura que las detenciones son parte de una campaña de reeducación contra el terrorismo. El anuncio formó parte de una mayor muestra de unidad de EE. UU. y sus aliados internacionales. La UE no ha impuesto nuevas sanciones a China por abusos de derechos humanos desde la brutal represión de la plaza de Tiananmen en 1989.