Europa está dividida con respecto a si prohibir la entrada de turistas rusos
Los países de la Unión Europea están divididos respecto a la propuesta de prohibir a los turistas rusos visitar Europa. Algunos países, como Estonia, ya están implantando sus propias prohibiciones. Estonia ha cancelado muchos visados ya concedidos, y ha dejado de conceder nuevos visados. No puede, sin embargo, prohibir la entrada de personas con visados concedidos por otros países europeos.
Alemania y otros países se oponen a una prohibición general. El canciller alemán, Olaf Scholz, cree que penalizaría y perjudicaría a ciudadanos rusos que se oponen a Vladímir Putin y a su guerra. La Comisión Europea hace hincapié en la necesidad de proteger a disidentes, periodistas y sus familias.
Los principales partidarios de la prohibición son los países bálticos y del Este de Europa. Finlandia, Polonia, Lituania y la República Checa han reducido drásticamente la cantidad de visados concedidos, o incluso han dejado de concederlos. La República Checa, que actualmente preside la UE, ha incluído el tema en la agenda de la próxima reunión de los ministros de Exteriores.