La invasión rusa de Ucrania pone en cuestión la neutralidad suiza
La neutralidad es uno de los principios fundamentales de la política de Exteriores de Suiza. Esta política autoimpuesta establece que Suiza no se involucrará en conflictos armados o políticos, y que no enviará armamento directa o indirectamente a combatientes de guerra. Este principio de neutralidad se remonta al año 1815, y fue recogido en la Convención de La Haya de 1907.
Tras la invasión rusa de Ucrania, los países europeos comenzaron a apoyar militarmente a Ucrania. Ello provocó un debate doméstico cada vez más tenso en Suiza, en relación a su dilatada política de neutralidad. A pesar de la presión ejercida por Kiev y sus aliados, Suiza ha continuado impidiendo a países que poseen armamento de fabricación suiza que lo reexporten a Ucrania.
Recientemente, sin embargo, Suiza ha abandonado algunas de sus posturas de neutralidad política, y ha anunciado que tiene intenciones de imponer a Rusia las mismas sanciones impuestas por la UE. Incluso se unirá a la imposición de sanciones personales contra el presidente Vladímir Putin.