Gran crisis en el Gobierno francés por la reforma de las pensiones
El Gobierno francés se enfrenta a una crisis por la propuesta del presidente Emmanuel Macron de reformar las pensiones. El Gobierno quiere aumentar la edad de jubilación de los 62 a los 64 años, y asegura que ello es vital para mantener el tan preciado sistema de pensiones francés. El sistema se basa en un fondo único, del cual los pensionistas extraen dinero que ha sido aportado por los trabajadores.
El público francés, sin embargo, se muestra reticente a creer al presidente Macron. Parecen más inclinados a creerse los argumentos de la extrema izquierda y la extrema derecha. Estos grupos argumentan que no hay ninguna emergencia, y que las finanzas del sistema de pensiones no están en tan mala situación como se dice. A consecuencia de ello, el público continúa rechazando la reforma por un margen de aproximadamente un 70% frente a un 30%.
En el Parlamento, la oposición hizo imposible de aprobar la reforma propuesta, y obligó al presidente Macron a invocar el artículo 49.3 de la Constitución francesa. Este artículo se creó en 1958, y permite al primer ministro francés aprobar unilateralmente cualquier propuesta de ley relativa a cuestiones económicas o de seguridad social.