Elon Musk visita el antiguo campo de concentración nazi de Auschwitz
El pasado noviembre, Elon Musk, el propietario de X, provocó una ola de indignación cuando apoyó un mensaje antisemita publicado en su red social. El mensaje acusaba a las comunidades judías de publicar mensajes de odio hacia las personas blancas, y de confabularse para utilizar la inmigración para diluir la población blanca.
Tras el escándalo, Musk se disculpó rápidamente, y desde entonces ha estado intentando calmar las cosas y poner fin a la salida de anunciantes de su red social. En noviembre visitó un kibutz israelí donde decenas de personas fueron asesinadas durante el ataque terrorista de Hamas del 7 de octubre. Sus intentos de reparación le han llevado ahora al antiguo campo de concentración nazi de Auschwitz, en Polonia.
El lunes, Elon Musk encendió una vela en memoria de los millones de judíos asesinados durante el Holocausto. Musk admitió su ingenuidad respecto a los peligros del antisemitismo, asegurando que este no existía en sus círculos de amistad. También aseguró que dos terceras partes de sus amigos eran judíos y que, por lo tanto, por extensión él era judío, y que tenía “aspiraciones judías”.