Un grupo de científicos desarrolla un fuagrás que evita la alimentación forzada de patos y ocas
Un nuevo estudio, publicado en la revista Physics of Fluids la semana pasada, alivia algunas de las preocupaciones éticas de los amantes del fuagrás. Tradicionalmente, este manjar se produce con la alimentación forzada de patos y ocas para hacer más graso su hígado, una práctica muy criticada por su crueldad.
Un equipo de científicos alimentarios del Instituto Max Planck ha desarrollado finalmente un método para crear un producto similar al fuagrás sin el sufrimiento animal. La técnica utiliza enzimas para descomponer la grasa de pato, y combinarla con el hígado normal de pato. Después, la mezcla se hace puré y se calienta, y el resultado tiene un sabor y textura sorprendentemente similares al fuagrás tradicional.
Anteriores intentos de mezclar el hígado normal con la grasa habían fracasado, a causa de las diferencias en las propiedades de la distribución de grasa. El nuevo y eficaz enfoque produce un sabor comparable, conservando la característica textura del fuagrás.