¿Recuerdan las negociaciones de Trump con Putin al pacto de Chamberlain con Hitler?
Las aspiraciones del presidente Donald Trump a obtener el Premio Nobel de la Paz le han llevado a tomar decisiones diplomáticas erráticas en relación a la guerra de Ucrania. De decir inicialmente que pondría fin a la guerra en 24 horas pasó a hablar de un alto el fuego en cuestión de semanas. La espera continuó, seguida de la amenaza de imponer sanciones bien en 2 semanas, en 50 días o en 8 días.
Pero Putin no ha cedido. En agosto, el enviado de Trump a Moscú volvió con un plan, supuestamente de Putin, según el cual Rusia pondría fin a la guerra y se quedaría con los territorios ucranianos ocupados. El Kremlin aclaró después que su postura era exigir todos los territorios ucranianos que considera pertenecen a Rusia. En respuesta, Trump aceptó asistir a una cumbre con Putin en Alaska.
Los expertos compararon inmediatamente la situación con 1938. El primer ministro de Reino Unido, Neville Chamberlain, ejemplificó los peligros del apaciguamiento en Múnich, al obligar a Checoslovaquia a ceder Sudetenlandia a Adolf Hitler. Pero el apaciguamiento falló, y, en lugar de la “paz en nuestro tiempo” de la que hablaba Chamberlain, se desencadenó la Segunda Guerra Mundial.