Un intento por poner fin a la regla de la UE sobre la unanimidad en política exterior
Once países de la Unión Europea se han unido para urgir a Bruselas a pasar de la unanimidad a una mayoría cualificada en las decisiones de política exterior. Estos países aseguran que el sistema de veto es un obstáculo que, en los últimos años, ha entorpecido la política exterior y las acciones del grupo a nivel internacional. Hacen hincapié en que el consenso es valioso, pero que no debería impedir ser efectivos a la hora de actuar.
La actual regla de la unanimidad ha permitido a Viktor Orbán bloquear repetidamente iniciativas de la UE en beneficio personal o nacional. El ejemplo reciente más destacado fue el veto húngaro a un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania, que provocó una gran crisis en el grupo. Los intentos por hacer cambios han cobrado impulso tras la salida de Orbán, pero los países de menor tamaño se siguen resistiendo.
Para abordar las dificultades existentes, la carta propone varios principios directores, como priorizar la cooperación sincera, utilizar las abstenciones constructivas en lugar del veto e ir a hacia un sistema de voto de mayoría cualificada para las decisiones de política exterior. La transición al nuevo sistema es, sin embargo, complicada, ya