La música, el activismo y el poder ponen de manifiesto un dilema relativo a la libertad de expresión
El US Loop Tour de Ed Sheeran se ha convertido en el centro de una acalorada controversia política, después de que el rapero Macklemore fuera excluido de la gira por expresar puntos de vista propalestinos sobre el escenario. Al parecer, la decisión de excluir a Macklemore se produjo bajo presión de Robert Kraft, el propietario judío de los New England Patriots y del estadio Gillette, uno de los recintos incluidos en la gira.
La decisión tuvo repercusiones inmediatas. Otros teloneros se retiraron, solidarizándose con Macklemore. Macklemore respondió criticando públicamente a Kraft, y comprometiéndose a destinar sus ingresos de la gira, de 1 millón de dólares, a organizaciones de apoyo a los palestinos.
Inicialmente, Sheeran, que cultiva una imágen pública apartidista, se limitó a aclarar que los contratos de la gira son con el promotor, y no con él. Aun así, el cantante fue criticado por no intervenir. El sábado, durante un concierto en solitario en Philadelphia, Sheeran se disculpó ante sus fans por la polémica, y condenó la violencia tanto en Israel como en Gaza. Pero también reafirmó su compromiso a la hora de asegurar que sus espectáculos sean un espacio seguro y unido para sus se