Yayoi Kusama, icono pop y del arte de vanguardia, muere a los 97 años
Yayoi Kusama, la artista de vanguardia japonesa cuyos lunares, esculturas fálicas y “habitaciones infinitas” cautivaron al mundo, murió el 14 de agosto en Tokio. Tenía 97 años. La Sra. Kusama, que se crió en tiempos de guerra en un Japón patriarcal, superó una infancia difícil, y en 1957 se trasladó a Nueva York, situándose rápidamente a la vanguardia del arte moderno.
Kusama se hizo famosa por sus pinturas inmersivas de “redes infinitas”, por sus pioneras instalaciones llenas de falos de tela, y por sus happenings eróticos en todo Manhattan. La artista ha redefinido el arte contemporáneo, siendo reconocida junto a iconos minimalistas y del pop como Warhol y Judd. Sus obras mostraron una repetición obsesiva, y reflejaron alucinaciones que tuvo durante toda su vida.
Volvió a Japón en 1975, donde pasó casi dos décadas entre su estudio y un hospital psiquiátrico. La Sra. Kusama volvió a captar la atención de todo el mundo en los años noventa con sus deslumbrantes instalaciones de espejos y con sus característicos lunares. Su legado transformó el arte moderno, y la consolidó como una de las artistas más influyentes de su generación.