El secretario general de la ONU advierte de que la tecnología podría provocar abusos de los derechos humanos
El 8 de octubre, el secretario general António Guterres publicó un importante documento que se centra en la intersección entre los derechos humanos, la neurotecnología y la justicia penal. El informe pone de manifiesto la preocupación de que las tecnologías emergentes para leer el cerebro podrían permitirles a los Gobiernos o a las fuerzas del orden público acceder o manipular los pensamientos más privados de las personas.
El informe urge a los países a crear regulación conforme al derecho internacional, a reconocer los pensamientos como datos altamente sensibles y a exigir el consentimiento explícito antes de usar la neurotecnología en la justicia penal. También pide que se establezcan salvaguardas jurídicas antes de que estas tecnologías se vuelvan comunes en las investigaciones policiales, en los juzgados y en las prisiones.
Aunque algunos países están dando pasos para proteger los datos neurales, otros, como la India, ya están utilizando polémicas tecnologías basadas en las ondas cerebrales con poca evidencia científica y reconocimiento jurídico. Las neurotecnologías de consumo, comercializadas como productos para la salud y el bienestar, también carecen de controles de privacida