El coste de la vida y los recortes a los servicios públicos provocan multitudinarias protestas en toda Europa
Europa está experimentando una gran oleada de disturbios. La subida de los precios del combustible y del alquiler ha provocado multitudinarias protestas en todo el continente. En Francia, las manifestaciones contra la falta de medios en las escuelas han desembocado en los peores disturbios sufridos por el país en las últimas décadas. En Italia, donde se han producido escenas similares, las protestas y los saqueos también se han vuelto violentos.
El presidente Emmanuel Macron y la primera ministra Giorgia Meloni reconocieron la legitimidad de las reivindicaciones de los ciudadanos, pero condenaron la violencia. En Portugal y en España ha habido manifestaciones y acampadas en protesta por el encarecimiento de la vivienda. Miles de manifestantes han sido detenidos en toda Europa, y decenas de policías han resultado heridos.
Los disturbios, provocados por jóvenes europeos que se enfrentan a la incertidumbre y las dificultades económicas, han sido explotados por partidos populistas de izquierdas y de derechas. El populismo de derechas ha estado cobrando impulso en Francia, Alemania, Italia y Polonia, pidiendo volver a las importaciones de gas y petróleo de Rusia y cuestionando el apoyo e