Nicolás Maduro consigue bloquear la ayuda humanitaria a Venezuela
El pasado 22 de febrero hubo guerra musical a ambos lados de la frontera que separa a Venezuela y Colombia. En Cúcuta, ciudad fronteriza colombiana, más de una treintena de celebridades musicales —entre las que se contaban Juanes, Juan Luis Guerra, Alejandro Sanz y Miguel Bosé— lograron congregar a unas 250.000 personas. El concierto, financiado por el empresario británico Richard Branson, buscaba recaudar fondos para la ayuda humanitaria a Venezuela, así como servir de aperitivo para la entrada de dicha ayuda al día siguiente en territorio venezolano. Al otro lado de la frontera, en Táchira, el chavismo organizó como respuesta un concierto al que apenas asistieron unas pocas miles de personas y que no contó con ningún artista de renombre. La victoria en este combate musical, sin ninguna duda, se la llevó con holgura el bando de la oposición venezolana.
El sector empresarial busca una salida a la crisis en Nicaragua
La grave crisis política, económica y social que está atravesando Nicaragua se encuentra en punto muerto. Tras más de diez meses de violentas protestas callejeras, no se percibe una salida al conflicto a corto plazo. El presidente Daniel Ortega se encuentra enrocado en su posición y se niega a convocar un adelanto de elecciones, algo que la oposición viene exigiendo desde el inicio de unos enfrentamientos que ya han dejado alrededor de medio millar de fallecidos. Se asemeja bastante esta situación a la que está viviendo Venezuela en estos momentos. Y es que Venezuela es, precisamente, una pieza clave en toda esta crisis. Cada uno de los elementos que protagonizan el complicado tablero nicaragüense, ya sean miembros del gobierno o líderes de la oposición, dan señales de estar a la espera de qué pueda pasar en el país caribeño en las próximas semanas.
¿Caerá pronto Nicolás Maduro o logrará, al igual que lo está intentando hacer Daniel Ortega, aferrarse al cargo presidencial por tiempo indefinido? Nadie lo sabe. Lo único cierto es que el colapso del régimen chavista podría provocar la caída de otras piezas del dominó. Los siguientes regímenes en derrumbarse, con toda probabilidad, ser
La “primavera árabe” llega a Argelia
Definitivamente no corren buenos tiempos para los dictadores y demás líderes autoritarios del mundo. En un muy interesante libro titulado "El Fin del Poder", el politólogo venezolano Moisés Naím defiende la idea de que hoy en día "el poder es cada vez más fácil de obtener, más difícil de usar, y más fácil de perder". Según el autor, hasta hace poco, la mayoría de los autócratas podían permanecer cómodamente aferrados al sillón presidencial durante largas décadas. Sin embargo, en la actualidad lo tienen cada vez más difícil. En palabras de Naím, algunas de las causas que han provocado este cambio son la revolución tecnológica y el desarrollo de las redes sociales, la amplia movilidad actual —tanto de personas como de dinero, productos y mercancías—, así como una revolución en la mentalidad y en los valores compartidos globalmente. Hoy en día, en un mundo hiperconectado, los líderes autoritarios tienen que hacer un arduo esfuerzo por preservar un aislamiento que les permita mantenerse en el poder.
Algo de esto lo presenciamos en el 2011 durante la "primavera árabe", un fenómeno multitudinario y regional que provocó, o estuvo cerca de provocar, la caída de los dictadores en Túnez, Lib
El Brexit: un nuevo capítulo de The Walking Dead
El Brexit está amenazando con dejar un camino repleto de cadáveres. No se asusten: de cadáveres políticos, se entiende. El primero en hacerse el harakiri, es decir, en enterrar su carrera política, fue David Cameron. El ex Primer Ministro británico tuvo la genial idea de convocar un referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en Europa cuando nadie, más allá de los euroescépticos de siempre, se lo pedía. Previendo que obtendría por goleada un resultado a favor de la permanencia, calculó muy mal las consecuencias. Aquella fatal y errónea suposición le obligó a renunciar a su cargo de primer ministro. Le sucedería la batalladora Theresa May, una mujer sin duda aguerrida y tenaz sobre quien, sin embargo, uno tiene serias dudas acerca de si está trabajando por llevar a buen puerto el Brexit, o si, simplemente, está luchando por su supervivencia política. La verdad, uno tiene la impresión de que May es un muerto en vida, una especie de zombie que va deambulando por los pasillos del Parlamento británico como alma en pena , suplicando a quienes se encuentra a su paso, ya sean tories o laboristas, que por favor acepten de una vez por todas su plan para el Brexit. Un plan que, de más es
Se reactiva en Argentina el movimiento ciudadano a favor del aborto
El caso conmocionó a toda Argentina. Hace unos cuatro años, ocho hombres violaron a un niña indígena de tan sólo 12 años en el norte del país. Por si aquello no fuera ya de por sí suficientemente estremecedor, la niña en cuestión vivía en la indigencia y sufría un severo retraso cognitivo. Ante estos episodios siempre vuela a mi mente una de las estrofas del poeta español Antonio Machado: "La maldad del hombre es como la Laguna Negra, que no tiene fondo...". Por desgracia, el sufrimiento de la pobre niña, al quedar embarazada, no terminó allí. Seis meses más tarde, y tras la negativa de las autoridades médicas de practicar el aborto de un feto con graves malformaciones, los doctores intervinieron en condiciones críticas y practicaron una cesárea. El bebé murió a los pocos minutos. Por fortuna, la muchacha logró sobrevivir.
Este espeluznante episodio acaba de volver a la palestra en Argentina porque, en estos días, se celebra el juicio en contra de los ocho delincuentes. Y una vez más ha surgido el espinoso tema del aborto en las portadas de los diarios argentinos, una práctica a la que aún muchos, sobre todo una mayoría de legisladores del género masculino, se oponen de manera drás