Un hombre con el torso desnudo en el Senado de los Estados Unidos porta sobre su cabeza unos cuernos y una piel de animal, como imitando a un bisonte. Sobre sus clavículas cuelgan dos plumas de ave, y su vientre luce un descomunal tatuaje con la forma del mango de una espada. Se define como chamán y es un gran difusor de ridículas teorías conspirativas. Su nombre es Jacob Anthony Chansley, aunque también se le conoce como “el lobo de Yellowstone”. El pasado miércoles 6 de enero asaltó el Capitolio de los Estados Unidos, junto con una turba exaltada de partidarios de Donald Trump, justamente en el momento en el que los senadores ratificaban la elección de Joe Biden como presidente.
La situación es dantesca. Una bandera de la Confederación —con sus intolerables connotaciones racistas— ondea dentro de la sede del poder legislativo estadounidense. Un individuo pone sus botas sobre la mesa del despacho de Nancy Pelosi mientras hurga entre los documentos de la presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. Otro personaje, vestido con un gorro de Trump, sonríe mientras roba un atril oficial del parlamento. Incluso para el aberrante mandato que terminará la próxima semana,
Recuerdo el enorme impacto, casi traumático, que causaron en las redacciones de noticias de todo el mundo las primeras filtraciones de ‘Wikileaks’. Este portal publicó en la primavera de 2010 un vídeo que revelaba el asesinato de civiles y periodistas, cometido por miembros de las tropas estadounidenses desplegadas en Bagdad. Luego, Wikileaks ocupó los más grandes titulares en la prensa internacional gracias a una investigación sin precedentes: entre julio y noviembre de aquel año, el proyecto dirigido por Julian Assange sacó a la luz cientos de miles de documentos oficiales que revelaban desde torturas del ejército de Estados Unidos en Afganistán, hasta comprometedoras comunicaciones secretas entre la Casa Blanca y sus embajadas. Washington ha perseguido a Assange desde entonces. Sin embargo, ha fracasado —hasta ahora— en su intento de capturarlo.
Ha sido una de las primeras noticias globales de este año. En una decisión inesperada, el tribunal penal central de Londres rechazó, el pasado 4 de enero, la extradición de Julian Assange a las autoridades estadounidenses desde territorio británico. La misma juez que denegó la petición de Estados Unidos, Vanessa Baraitser, decidió también
Tras 37 jornadas de juicio en uno de los procesos más controvertidos de los últimos años en Chile, este pasado 7 de enero se dictó la sentencia por el asesinato de Camilo Catrillanca. Siete expolicías y su abogado han sido condenados por la muerte de este joven —de origen mapuche— quien falleció al recibir un balazo mientras conducía su tractor en la comuna de Ercilla, a unos 600 kilómetros al sur de Santiago.
Catrillanca tenía 24 años. Era dirigente de un movimiento estudiantil y había liderado protestas en defensa de su comunidad indígena. El compromiso activista le venía de familia. Su abuelo Juan fue uno de los jefes fundadores de la Alianza Territorial Mapuche y participó en unas negociaciones con el Gobierno durante el primer mandato del presidente Sebastián Piñera, entre 2010 y 2014.
Camilo murió de un disparo en la nuca el 14 de noviembre de 2018. Más de dos años después, la justicia chilena acaba de encontrar culpable del homicidio al exagente que apretó el gatillo, Carlos Alarcón. El tribunal también ha condenado a seis excompañeros del cuerpo de Carabineros y al abogado Cristián Inostroza, quien ideó un montaje con una versión falsa de los hechos. Este próximo 28 de en
Uno de los primeros mandamientos del gran tiburón de las finanzas Warren Buffett recuerda una ley fundamental para operar en los mercados: “nunca inviertas en algo que no entiendas”. Tal vez siguiendo su consejo, los argentinos están informándose más que nunca antes sobre el bitcoin. Las búsquedas de este término en Google se han multiplicado, hasta alcanzar su máximo histórico el pasado diciembre —el último mes del que se disponen datos—. ¿Por qué está subiendo tanto la fiebre de esta criptomoneda en el país?
El primer motivo es la debilidad del peso argentino, que obliga a los ahorradores a buscar algún valor más seguro, para evitar que se les vacíe la alcancía. Tradicionalmente, los argentinos han encontrado ese refugio en la divisa más universal: el dólar estadounidense. Pero actualmente, en el marco de las políticas que se están aplicando para tratar de mantener con vida a una economía nacional en crisis permanente, existen en el país restricciones sobre la compra de dinero extranjero.
En la actualidad, comprar determinadas cantidades de dólares está prohibido y penado por ley. Y aquí aparece la primera ventaja del bitcoin: la criptomoneda no tiene la consideración de divisa —no
¿Cuántas veces escucharon que la radio iba a desaparecer para siempre? Seguramente conozcan aquel éxito pop de los años ochenta en el cual se decía que el vídeo había asesinado a la estrella de este antiguo —pero resistente— medio. En efecto, el triunfo de la televisión que supuso una amenaza para las emisoras radiofónicas. También se interpretó como un desafío la aparición de Internet. Sin embargo, lo cierto es que nunca ha habido tantos oyentes de radio en todo el mundo como a día de hoy. Las ondas llegan actualmente a más oídos que nunca antes, gracias a formatos absolutamente renovados y a los nuevos hábitos de consumo adquiridos por los oyentes. En esta nueva era, sigue latiendo fuerte el corazón latinoamericano de Gladys Palmera.
Así se llama una pequeña radio nacida en la frecuencia modulada de Barcelona en 1999, y que durante la última década ha estado madurando, transmitiendo en exclusiva a través de los nuevos canales digitales. Gladys Palmera cuenta con una fórmula ganadora para fidelizar a su audiencia: difundir exhaustivamente los ritmos de América Latina.
Gladys Palmera es, en realidad, Alejandra Fierro. Ese es el nombre de la mujer que creó este proyecto orientado a lo