Para comenzar, analizaremos la última edición del Foro Económico Mundial de Davos. Los debates geopolíticos estuvieron marcados por la preocupación ante la creciente fragmentación del orden internacional. Líderes políticos y económicos analizaron el aumento de las tensiones entre Estados Unidos, Europa y China, así como el uso del comercio, los aranceles y las sanciones como instrumentos de presión estratégica. La soberanía tecnológica y económica emergió como un eje central, junto con la defensa del multilateralismo en un contexto de rivalidades crecientes. También se abordó la disputa por territorios estratégicos, como Groenlandia o Venezuela, y la necesidad de reforzar alianzas regionales para garantizar la estabilidad global.
Las guerras comerciales de las que tanto se ha hablado en Davos se han hecho patentes estos últimos días en América Latina. Ecuador ha impuesto aranceles a Colombia, acusándola de no hacer todo lo que está en sus manos para luchar contra el narcotráfico. El gobierno de Gustavo Petro ha respondido anunciando aranceles recíprocos como medida de retorsión, además de restringir la venta de electricidad a su vecino del sur.
El combate del crimen organizado ha llevado también al presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, a decretar durante días el estado de sitio. Es la respuesta del gobierno a la grave escalada de violencia pandillera y a los ataques coordinados de grupos como Barrio 18 y Mara Salvatrucha. Los reos de estas bandas se amotinaron en varias cárceles del país y sus sicarios en la calle asesinaron a una decena de agentes de policía. El estado de sitio otorga poderes extraordinarios a las fuerzas de seguridad para responder al crimen organizado, con restricciones temporales a ciertos derechos civiles.
Finalmente, terminaremos nuestro recorrido en Italia, para contarles una noticia luctuosa: la muerte del legendario diseñador italiano Valentino Garavani, icono de la alta costura mundial. Conocido simplemente como Valentino, fue uno de los emperadores de la moda durante más de seis décadas y creador del emblemático “rosso Valentino”. Sus elegantes creaciones vistieron a reinas, estrellas de cine y primeras damas. Su funeral reunió a figuras del mundo de la moda y del espectáculo en Roma.
Pero vamos a empezar, si les parece, con el Foro Económico Mundial de Davos…
Enfundada en trajes pulcros y elegantes, la élite gobernante del planeta se ha reunido en el Foro Económico de Davos para reflexionar sobre los grandes desafíos de nuestro tiempo. Un año más, la ciudad suiza ha sido escenario de acalorados debates sobre la economía y la geopolítica mundiales. Los presentes discutieron sobre el uso de aranceles y sanciones como instrumentos de presión estratégica, hablaron de soberanía tecnológica y económica, advirtieron el debilitamiento del multilateralismo en un contexto de rivalidades crecientes y abordaron las disputas cada vez más frecuentes por territorios estratégicos, como Groenlandia, Venezuela y Ucrania.
Por la propia naturaleza de los paneles de Davos, es poco frecuente ver al público ponerse de pie para ovacionar a un orador. Pero, a veces, ocurre. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, consiguió levantar al auditorio de sus asientos después de pronunciar un discurso memorable, en el que alertaba de la ruptura del orden internacional basado en reglas. Aunque no lo mencionó expresamente, Carney acusó de forma velada al presidente de Estados Unidos de ser el gran catalizador de esa ruptura. Desde su regreso a la Casa Blanca -hace poco
Colombia y Ecuador, dos grandes socios comerciales, se lanzaron el pasado jueves a una inusitada y dañina guerra comercial con la imposición mutua de aranceles. El primero en disparar fue el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, anunciando la imposición de un arancel del 30% a las importaciones desde Colombia, aduciendo una falta de cooperación efectiva del gobierno colombiano en la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia transfronteriza. En respuesta, Colombia anunció la imposición de un arancel del 30% a una veintena de productos ecuatorianos, intensificando así el conflicto comercial y económico entre ambas naciones.
Históricamente, los aranceles se imponían por cuestiones meramente comerciales. Pero el presidente de Ecuador, al parecer, ha seguido el ejemplo de Donald Trump y ha decidido emplear la política comercial como arma de presión política para denunciar los problemas de la seguridad fronteriza y el narcotráfico. “Hemos hecho esfuerzos reales de cooperación con Colombia, incluso con un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales. Pero mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales atados al
El pasado 18 de enero, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, declaró el estado de sitio como respuesta a una escalada de violencia sin precedentes atribuida a estructuras criminales organizadas. La decisión se produjo tras una serie de ataques coordinados contra la Policía Nacional Civil, que dejó varios agentes muertos, así como motines simultáneos en centros penitenciarios, donde pandillas como Barrio 18 o Mara Salvatrucha tomaron el control de las instalaciones carcelarias y retuvieron a varios rehenes. Estos hechos evidenciaron una pérdida grave del control del orden público. La rebelión en las prisiones tenía como objetivo pedir que se trasladara a cárceles de menor seguridad a unos cabecillas de las pandillas, entre ellos Aldo Dupie Ochoa Mejía, alias El Lobo, considerado el máximo jefe de Barrio 18.
El presidente Arévalo no sólo no cedió al chantaje, sino que optó por declarar el estado de sitio, el penúltimo estado de emergencia más alto que le permite la Constitución, solamente por debajo del estado de guerra. Hasta el 16 de febrero, la medida permitirá al Gobierno practicar detenciones sin orden judicial contra aquellos sospechosos de terrorismo o de sedición. Var
El pasado 19 de enero, el diseñador italiano Valentino, considerado el último gran emperador de la alta costura, falleció en Roma a los 93 años. La noticia conmovió a Italia y al mundo de la moda. La primera ministra, Giorgia Meloni, lamentó la pérdida del “maestro indiscutible del estilo y la elegancia y símbolo eterno de la alta costura italiana”. Diseñadores, estilistas y creadores de distintas generaciones coincidieron en destacar la influencia y el legado de Valentino Garavani. Con su fallecimiento, la alta costura italiana pierde a uno de sus últimos grandes embajadores, un creador que, pese a retirarse de las pasarelas en 2008, siguió siendo un referente mundial del lujo, la elegancia y la belleza atemporal.
Italia ha sido una de las columnas vertebrales de la historia de la moda. A lo largo de los siglos XX y XXI, varios diseñadores italianos no solo definieron el Made in Italy, sino que influyeron de forma decisiva en el lujo global. Diseñadores como Armani, Versace, Cavalli, Ferragamo o Gucci transformaron la moda de una forma realmente radical. Crearon marcas icónicas y alumbraron lenguajes que siguen definiendo nuestros códigos estéticos.
La muerte de Valentino simboliza