Esta semana, empezaremos nuestro recorrido en el Reino Unido. El laborista Andy Burnham es ya el nuevo primer ministro del país. Releva en el cargo al también laborista Keir Starmer. Burnham, exalcalde de Manchester, intentará relanzar la economía británica y aliviar el descontento de las clases trabajadoras, asfixiadas por la inflación y el alto coste de la vida. Burnham tiene tres años por delante para tratar de ganarse la confianza de los británicos y rescatar al laborismo del hoyo en el que se encuentra en las encuestas. Con él en Downing Street, el Reino Unido cuenta ya con siete primeros ministros en la última década.
Viajaremos luego a Colombia, para comentar los detalles del último gran discurso que dio Gustavo Petro antes de dejar la presidencia. El próximo 7 de agosto, Petro le cederá el testigo al ultraderechista Abelardo de la Espriella. El mandatario se ha despedido denunciando fraude electoral y poniendo en cuestión la victoria en las urnas de su sucesor, a pesar de que todos los organismos internos y los observadores internacionales han validado los resultados del escrutinio. Petro le hace un flaco favor a la democracia al proyectar la sombra de la sospecha sobre todo el sistema electoral.
Haremos también una parada en Nicaragua, donde Daniel Ortega, presidente desde hace casi 20 años, ha dado un golpe mortal a la democracia. El líder sandinista –que lleva años deslizándose por la pendiente de la autocracia– ha anunciado que de ahora en adelante no habrá más elecciones en el país, convirtiendo de facto a Nicaragua en una dictadura.
Finalmente, terminaremos nuestro recorrido en la India, para ver cómo la protesta de “las Cucarachas” ha puesto en jaque al gobierno de Narendra Modi. Este movimiento estudiantil nació como una respuesta satírica a un juez que comparó a los jóvenes desempleados con estos insectos. Sin dejarse intimidar, la juventud hizo propio el insulto, transformándolo en un símbolo de resistencia y solidaridad.
Pero vamos a empezar, si les parece, por el nuevo primer ministro del Reino Unido...
Andy Burnham tiene ya las llaves del número 10 de Downing Street en su bolsillo. Sus principales retos serán relanzar la economía, recuperar la credibilidad del Reino Unido en la escena internacional y restaurar la confianza de los británicos en sus instituciones. El nuevo líder laborista aspira a encabezar un gobierno más empático, que vele por la justicia social y que defienda los derechos humanos, incluidos los de los migrantes, denostados por el primer ministro dimisionario, Keir Starmer.
Tras ser nombrado por el rey Carlos III, Burnham pronunció sus primeras palabras desde el 10 de Downing Street. Lo hizo con aplomo, optimismo y determinación. El exalcalde de Manchester se dirigió a los británicos sin atril ni notas, rompiendo con la puesta en escena tradicional para proyectar un estilo más directo, informal y espontáneo, eliminando los obstáculos físicos en la comunicación del primer ministro con la ciudadanía. Con Burnham en Downing Street cambiarán las formas, pero también las políticas.
Burnham ha anunciado que en las próximas semanas presentará un proyecto para diez años, una hoja de ruta que estabilice política, social y económicamente al país en la década venidera. En el
Gustavo Petro ha pronunciado su último gran discurso como presidente de Colombia. Lo hizo el 20 de julio, coincidiendo con la celebración del Día de la Independencia y la inauguración del período de sesiones del nuevo Congreso. El primer presidente de izquierdas de Colombia abandona la Casa de Nariño dejando como herencia un gobierno de ultraderecha. En sus cuatro años al frente del Gobierno, Petro ha logrado avances en la lucha contra la pobreza, pero no los suficientes, como él mismo ha reconocido: “falta mucho por hacer en el camino contra la desigualdad social”.
El presidente habló mucho de sus logros, pero poco de sus fracasos. Petro no ha podido cumplir la más ambiciosa de sus promesas electorales, la de lograr la “paz total”. Además, bajo su mandato, algunos cárteles del narcotráfico han ganado importancia e influencia internacional. Cada compromiso incumplido de Petro ha sido combustible para la campaña del ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien tomará posesión de su cargo el 7 de agosto.
En su discurso del 20 de julio, Petro cuestionó la legalidad de la victoria de De la Espriella. El todavía presidente habló de “fraude” electoral, desconociendo el resultado ofici
Daniel Ortega ha proclamado oficialmente el fin de la vía electoral como mecanismo de alternancia política en Nicaragua. “Aquí no volverá a haber elecciones”, declaró el presidente el domingo 19 de julio, durante la celebración del 47º aniversario de la Revolución Sandinista. No fue un exabrupto, sino el alumbramiento de una dictadura.
El régimen renuncia sin sonrojo incluso al último decorado institucional que aún le permitía presentarse ante el mundo como una democracia formal, aunque imperfecta. El voto dejará de ser un derecho, para convertirse en un recuerdo.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha acusado a Ortega de haber mostrado su “verdadera naturaleza autoritaria”, al abandonar “incluso la apariencia de contar con el consentimiento popular”. El régimen admite de forma descarnada que no necesita el sufragio de los ciudadanos para gobernar.
Daniel Ortega lleva casi 20 años en el poder. Durante este tiempo, ha sido acusado de manipular los procesos electorales, perseguir a sus adversarios y eliminar cualquier posibilidad real de competencia política. El líder sandinista, que en noviembre cumplirá 81 años, acaba de institucionalizar un régimen de partido úni
El contrato social de las democracias establece que, si eres joven, cumples con tus obligaciones y estudias para formarte, el sistema te recompensará en forma de empleo y prosperidad económica. Esto no ocurre, sin embargo, en la India, el país más poblado del mundo, donde el 40% de los graduados menores de 25 años está desempleado. En el sector privado no hay puestos de trabajo suficientes y en el sector público los empleos acaban en manos de familiares y amigos de la clase dirigente por culpa de la corrupción y el nepotismo.
Hace unas semanas, se filtraron las preguntas del examen de acceso a los estudios de medicina. Dos millones de personas optaban a 130.000 plazas. El escándalo provocó una oleada de protestas estudiantiles. Un juez del Tribunal Supremo dijo que los jóvenes se estaban comportando como “cucarachas”, una comparación que fue interpretada por muchos como una forma de deshumanizar a los manifestantes y de restar legitimidad a sus reivindicaciones. Un joven graduado en Comunicación, Abhijeet Dipke, preguntó entonces en su perfil de X qué pasaría “si todas las cucarachas se unieran”. Poco después, creó una página web y abrió cuentas en las redes sociales para formar un