Trabajadores latinoamericanos son explotados impunemente en granjas británicas
No era la primera vez que Casimiro trabajaba en una granja. En el pasado había trabajado en Chile, pero el acoso y la discriminación comenzaron en Europa. “Era esclavitud moderna”, declara, “lo único que faltaba era un látigo”.
Para viajar allí, a ella y a otros trabajadores les ofrecieron un sueldo de 500 libras semanales. Sin embargo, se trataba de una rotunda estafa. ¡Al final ellos recibieron alrededor de 16 libras a la semana!
Como consecuencia, los trabajadores de la granja decidieron hacer huelga, pero la mayoría no obtuvo ningún beneficio. También elevaron denuncias al respecto, que lamentablemente fueron ignoradas por el Ministerio de Interior británico.
Gracias a la publicación del artículo que ya mencioné, la situación ha cambiado por completo. Ahora Haygrove deberá responder por el abuso y maltrato a los que sometió a sus empleados extranjeros.