Rusia brinda respiración de boca a boca a Venezuela
22 November 2017
Sin duda alguna, Venezuela se precipita por un acantilado que no tiene fondo. Cuando las cosas parecieran que no podrían ponerse peor, surge un nuevo varapalo que, como siempre, a quien más golpea es a los ciudadanos más desfavorecidos, justamente aquellos a quienes la revolución bolivariana prometió defender a como diera lugar. Apenas tres días más tarde de que el presidente Nicolás Maduro prometiera que el país no incurriría en suspensión de pagos de la deuda externa, aquello se hizo realidad. El pasado 15 de noviembre diversas agencias de calificación crediticia dictaminaron, a raíz del impago de 200 millones de dólares en intereses de la deuda, que Venezuela oficialmente había suspendido sus obligaciones monetarias. Nadie tiene muy claro qué puede ocurrir a continuación. En realidad, llevamos ya muchos años sin saberlo. Apostar por el futuro de Venezuela es algo muy parecido a jugar a la lotería. Venezuela, un país que no ha sido aquejado por ninguna guerra ni catástrofe natural, se encuentra apenas a un paso de protagonizar una de las peores crisis humanitarias del planeta. Todo a causa de la ineptitud y, también debo decirlo, del envilecimiento – por no decir la maldad – de s