Un cambio urgente frente al cambio climático
15 November 2017
Recuerdo, desde muy niña, escuchar hablar del daño ecológico que los humanos infligimos al planeta: la deforestación acelerada, la erosión del suelo, el exceso de plástico, los ríos contaminados o secos, la enorme lista de animales en vía de extinción y el debilitamiento de la capa de ozono. 30 años después, ninguno de estos problemas se ha detenido y, por el contrario, ahora sumamos a la lista el calentamiento global. Además, como agravante, toda esta información ha dejado de ser abstracta y ha pasado a ser una vivencia común. Esto es, una vivencia que podemos sentir y podemos comunicar.En mi caso, por ejemplo, recuerdo que el cambio climático se me hizo evidente en un día de enero de 2007, en la ciudad de Nueva York: la gente, feliz pero aterrada, con ropas muy ligeras, disfrutaba de un día soleado y cálido.
Hoy, queridos oyentes, me atrevo a decirlo: no hay una sola persona en este planeta que no haya experimentado los cambios arbitrarios del clima, la emisión de gases o la reducción de los espacios naturales. Hoy, casi todas las ciudades del mundo anuncian, con frecuencia creciente, alarmas por contaminación; hoy, cualquier persona que haya salido de su ciudad ha presenciado el