La democracia y la necesidad de educar a la mayoría
15 November 2017
Lo que más me gusta de México es su cultura popular. La comida, la música, la ropa, los colores, los bailes, el arte y las artesanías. Y –¿por qué no?– sus fiestas y sus excelentes licores, como el mezcal y el pulque. Pero esto que llamo “popular”, en realidad, podría llamarse de otra forma: productos originalmente indígenas.Y es que México, queridos oyentes, a diferencia de casi toda Latinoamérica, está construido sobre una extensa base cultural indígena. Sin embargo, México es un país extremadamente racista. El país bebe y se alimenta, literalmente, con recetas que pueden tener milenios, pero el desprecio general hacia los indios es palpable.
Pues bien, pese a este panorama tan contradictorio, a veces aparecen pequeños signos de optimismo: para las próximas elecciones del 2018 una mujer indígena busca ser presidente. Se llama María de Jesús Patricio y la llaman Marichuy. Pertenece al grupo étnico nahua, tiene 53 años y un largo historial en la lucha por los derechos indígenas. El problema, sin embargo, es que para presentarse como candidata independiente necesita recoger 866.593 firmas antes del 13 de febrero. Y hasta el momento solo tiene 22.340.
Así, queridos oyentes, el próximo