El desencanto político y la espera del Mesías
15 November 2017
Cada día se hace más evidente que la gente, de forma generalizada, está asqueada de la política: de sus gobernantes y de los partidos políticos que se distribuyen el pastel. Sin embargo, aunque de forma menos visible, también cada día se hace más evidente que no son los gobernantes ni los partidos los que verdaderamente gobiernan el mundo... sino el capital. Esto es: los bancos y las grandes corporaciones.La política, sin embargo, como arte del engaño, pese a la desconfianza, al malestar y al asco, no va a desaparecer. Por el contrario, ante estos nuevos retos, la política adquiere nuevos nombres y nuevas caras.
En este contexto, Latinoamérica está en la vanguardia global y tiene una lección que enseñarle al mundo.
El pasado 7 de noviembre el periódico El País publicó un análisis sobre cómo, cada vez más, los políticos latinoamericanos se mueven entre los partidos, toman distancia, fundan partidos nuevos o se presentan en las elecciones como candidatos independientes.
Según el informe, en los últimos 40 años, de 136 presidentes, 26 de ellos no tenían relación histórica con el partido al que representaban. El presidente actual de Paraguay, Horacio Cartes, por ejemplo, llegó al cargo de