El autoritario régimen venezolano enseña los dientes
26 April 2017
Casi toda la comunidad internacional está de acuerdo en una cosa: Nicolás Maduro se convirtió en un dictador. Con esas mismas palabras lo calificó recientemente Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos. Y son pocos los países que se atreven a decir lo contrario. Ya casi nadie cree que en Venezuela hay una democracia plena. Sólo sus aliados ideológicos más fieles.Que la diplomacia internacional se haya atrevido a llamar las cosas por su nombre me parece una noticia muy positiva, en un largo proceso político que ya cumple 19 años gobernando a Venezuela. Y gracias a ese apoyo internacional, la oposición venezolana se animó a protestar con más fuerza.
Desde el pasado lunes 15 de abril, las calles de las principales ciudades venezolanas se han convertido en el escenario principal de marchas y protestas. Distintos partidos de oposición se unen en un solo bloque para exigir elecciones generales, libertad para los presos políticos, respeto a la independencia de poderes y solución inmediata a la escasez de comida y medicinas.
La Revolución Bolivariana se tapa los oídos. La única respuesta que le da a las demandas populares es represión. Diciendo que estos rec