Latinoamérica se organiza para enfrentarse a las fake news
21 March 2018
Poco a poco todos los gobiernos se van dando cuenta de que ha llegado la hora de encararse a uno de los grandes retos de la actualidad: la proliferación de noticias falsas. Resulta obvio que las llamadas fake news han existido desde siempre. Tan sólo basta consultar los archivos periodísticos relacionados con la Guerra Fría para confirmar esta evidencia. Sin embargo, nunca antes la influencia perniciosa de las noticias falsas se había hecho tan palpable. Ni tan fácil había sido su distribución inmediata gracias a la ubicuidad de las redes sociales. Según un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts, las noticias falsas tienen la capacidad de difundirse, a través de Twitter, con mucha mayor rapidez que las noticias verdaderas, gracias sobre todo a la inconsciencia, y muchas veces al fanatismo, de los propios usuarios. Por otra parte, encuestas recientes estiman que aproximadamente el 65% de los ciudadanos estadounidenses se informan únicamente a través de las redes sociales. Estoy convencido, aunque no podría asegurarlo, que este porcentaje es incluso superior en nuestros países latinoamericanos. Abundan los ejemplos de la peligrosidad de la difusión descontrolada de las f