El anuncio de la retirada de Merkel siembra dudas en torno al proyecto europeo
7 November 2018
El pasado 29 de octubre una noticia-bomba
estalló en la cara de los principales dirigentes de la Unión Europea: la canciller alemana, Angela Merkel, anunció que
dejará la presidencia de su partido el próximo diciembre, y que
se retirará del mundo de la política en 2021,
cuando finalice la actual legislatura. A pesar del
desgaste político que Merkel ha experimentado en los
últimos tiempos —algo que se evidencia en
la bajada de su popularidad—, y de las múltiples críticas recibidas
a raíz del manejo de la crisis de los refugiados sirios,
pocos se esperaban este sorpresivo anuncio. La canciller alemana parece haber decidido
que lo mejor, tanto para ella como para su partido,
es apartarse a un lado, y permitir un
relevo generacional. Terminará así,
dentro de tres años como máximo —si es que logra completar esta legislatura
sin contratiempos—, la carrera política de un personaje que
ha guiado el timón, durante los últimos 13 años, no sólo de Alemania sino también de la Unión Europea.
La influencia de Merkel sobre todos los
acuerdos y negociaciones que se elaboran en Bruselas
ha sido indiscutible. La última palabra, principalmente en relación a la crisis financiera de los últimos años —
y