Bolsonaro censura la diversidad sexual
15 May 2019
Es sabido que los gobiernos autoritarios, y en especial aquellos comandados por la derecha extrema, nunca han visto con buenos ojos la diversidad y la libertad de pensamiento (ya sea político, religioso, sexual e incluso artístico). No se trata únicamente de intentar moldear a un supuesto ciudadano común y homogéneo que se identifique con la idea de una nación cuyos orígenes, en teoría, se remontan en el tiempo (por algo es bastante natural la alianza entre las derechas radicales y los nacionalismos). Se trata, sobre todo, de poder controlar a ese ciudadano a través de innumerables mecanismos de vigilancia, coerción y dominación. Es por ello que cualquier tipo de desviación es observado con recelo, pues aquello puede atentar contra el estricto control que estos gobiernos intentan imponer. Y una de esas "irregularidades" que a los gobernantes de la ultraderecha ponen bastante nerviosos es la supuesta "desviación sexual". Asimismo, hemos de tomar en cuenta que la iglesia, que a lo largo de los tiempos ha sabido aliarse con los gobiernos más retrógrados y represivos, también ha intentado siempre demonizar las inclinaciones sexuales que se aparten de la función eminentemente reproducto