Cruel como la vida misma
15 May 2019
No sé ustedes, pero yo confieso que soy una gran seguidora del fútbol. Aunque… no me gusta cualquier partido, sino sólo los encuentros que suelen disputarse en las fases finales de los mundiales, la Champions o la Copa América. Y también me considero una aficionada del tipo contemplativo. Es decir, me satisface enormemente ver un buen partido, pero sin poner demasiado mi corazón de parte de ninguno de los dos contendientes. Jamás he sentido un gran fervor por ningún equipo en particular. Estoy segura de que eso me ha evitado grandes decepciones y amarguras. Y es que los verdaderos fanáticos del fútbol no sólo celebran con enorme emoción las victorias de sus equipos favoritos, sino también sufren profundamente con las derrotas. Y eso no se los envidio ni un poquito.Quienes han sufrido una decepción que les costará muchos años olvidar son los hinchas del Barça y del Ajax de Ámsterdam. Realmente no quisiera estar en estos momentos en sus zapatos. La semana pasada se jugaron los partidos de las semifinales de la Champions League, la competición de clubes europeos más importante del viejo continente. Y todos los aficionados coincidimos en que resulta muy difícil recordar unas semifinale