San Francisco prohíbe la tecnología de reconocimiento facial
22 May 2019
Como casi todo en la vida, los grandes avances tecnológicos de la humanidad suelen tener una parte positiva y… otra negativa. La energía atómica, por ejemplo, confiere autonomía energética a muchos países, pero al mismo tiempo ha servido para el desarrollo de las armas nucleares. Los alimentos genéticamente modificados son útiles para combatir el hambre en el mundo; sin embargo, pueden representar un problema de salud pública. Las redes sociales son magníficas para interconectar a las personas, pero pueden convertirse, al mismo tiempo, en una herramienta para difundir noticias falsas. Lo mismo puede decirse de los software de reconocimiento facial. Pueden ser utilizados para la noble labor de combatir la criminalidad, pero también —y es importante decirlo— para controlar a los ciudadanos y erosionar sus libertades. Un auténtico dilema ético. El Ayuntamiento de San Francisco lleva tiempo reflexionando sobre esta tecnología, y el pasado 14 de mayo, su Comité de Supervisores decidió prohibir su uso. A partir de ahora, los cuerpos de seguridad locales tendrán que recurrir a otras herramientas para identificar a las personas sospechosas de haber delinquido. Otras ciudades de Estados Uni