| Renzo: | María, el otro día se habló aquí de la enorme influencia de Mano Negra, una banda francesa, en el rock de Latinoamérica. Pero no fueron ni los únicos ni los primeros. Creo que sería injusto no dedicarle unos párrafos al italiano Luca Prodan, fundador del grupo Sumo. Recuerdo que a los 15 años encontré un disco de vinilo de Sumo en una tienda de discos usados y lo compré por unas pocas monedas. ¿A cuánto estaría ese vinilo hoy? ¡Fortunas! Lamentablemente, con 18 años lo cambié por unos discos compactos. ¡Cómo me arrepiento! Llegando los monos fue un disco que me abrió la cabeza. Una mezcla de punk, rock agresivo y reggae. Si eso sentí yo, imagínate lo que habrán sentido los jóvenes argentinos cuando escuchaban a Sumo en los años ochenta. |
| María: | Con el reciente regreso de la democracia en 1983. ¿O la banda ya existía desde antes, durante los años de dictadura militar en Argentina? |
| Renzo: | Sí, Sumo ya existía desde 1980. Luca había llegado ese año al país. Pero, a los 27 años, ya había vivido toda una vida de aventuras. Nacido en Italia en una familia aristocrática, era un rebelde por naturaleza. A los 9 años lo mandaron de pupilo a una escuela en Escocia. Dicen que allí se fue a las manos con el rey Carlos. |