| Jesús: | María, creo que ya sabes lo que me gustan los zorros, sean de la especie que sean. Pero uno de mis favoritos es sin dudas el aguará guazú, el cánido más grande de Sudamérica. ¡Lo que daría por ver a uno de estos animales en la naturaleza! Y es que, si bien habitan desde las sabanas tropicales de Brasil hasta la llanura pampeana argentina, son una joya rara de encontrar. Una extraña mezcla de lobo, zorro y perro, con patas bien largas y pelaje rojo. Este fantasma de los campos es tímido, huidizo y solitario. En guaraní, su nombre significa “zorro grande”, y mucha gente le dice también lobo de crin. Pero pertenece a una especie única, que ha dado lugar a muchas leyendas. |
| María: | Lo bonitos que deben ser. Pero me temo que me dirás ahora que es una especie amenazada. |
| Jesús: | Lo es, María, y no te imaginas lo que me duele pensar en que podrían extinguirse. Por el momento, no están en las últimas. Pero la progresiva reducción de las zonas de pastizales y humedales que habitan se ha convertido en un gran riesgo. No sabes la de casos de zorros grandes atropellados por coches que se registran hoy. |
| María: | Se acercan a rutas y poblados que antes evitaban. ¿Es eso? |
| Jesús: | Exactamente. Además, en áreas habitadas por el hombre no te imaginas la amenaza que representan los perros. Si no son los ataques, entonces son las enfermedades que les pueden transmitir. |