Descubren fósiles de ave gigante en cueva europea
Un estudio publicado el miércoles pasado en Journal of Vertebrate Paleontology revela la existencia de aves gigantes en la Europa del Pleistoceno. Los primeros ancestros del hombre en llegar al continente seguramente interactuaron con estos animales.
El estudio se basa en el análisis de un fémur fosilizado encontrado en la Cueva de Taurida, en Crimea, junto a los restos de otros animales como bisontes, hienas gigantes y tigres diente de sable. Esta ave habría sido parecida a un avestruz, pero de mucho mayor tamaño. Se estima que medían unos tres metros y medio de altura y pesaban 450 kilogramos. Se alimentaban de fruta y no volaban, pero eran veloces corredores.
Se sabe que este tipo de aves gigantes existían en lugares como Madagascar, Nueva Zelanda y Australia, pero hasta ahora no había evidencia de su presencia en el Hemisferio Norte. Los fósiles demuestran que esta especie habitó hace dos millones de años en la región de Georgia y el Cáucaso, y que su carne podría haber servido de alimento para los primeros humanos.