“Hay un topo en la Casa Blanca”
Cada vez que me reúno con mis amigos, siempre terminamos hablando de lo mismo: sobre las mejores series de televisión del momento. O más bien ellos hablan y yo escucho, porque yo no veo ninguna serie. Tengo la sospecha de que, hoy en día, muchas personas pasan horas mirando las novedades en la programación televisiva, con el único objetivo de no quedar luego excluidas de las conversaciones. Yo siempre notifico, con cierto orgullo mal disimulado, que no quiero malgastar mi preciado tiempo mirando imágenes en movimiento en una pantalla, sea lo que sea que esté siendo reproducido en ella. Lo que jamás confieso a mis amigos es que tengo una gran adicción oculta, una dependencia que casi no me permite mirar otros contenidos audiovisuales: no puedo apartar mi vista de las intrigas y las conspiraciones que se desarrollan en el interior de la Casa Blanca.
India celebra la despenalización de la homosexualidad
A pesar de que en muchas ocasiones nos asalta la sospecha, gracias al bombardeo incesante de noticias desastrosas, de que el mundo va cada vez peor, en realidad aquello es un pensamiento errático o ilusorio. El célebre psicólogo, científico y escritor Steven Pinker nos ha recordado, en varios de sus libros, que nunca la civilización humana había disfrutado de un tiempo más tolerante y pacífico como el nuestro. Y es que una de sus frases más ingeniosas y acertadas dice lo siguiente: "Toda la violencia que no ocurre no se informa en las noticias".
Quizá el progreso de la Humanidad se desarrolle a trompicones: dos pasos adelante y uno atrás. Por eso uno tiene la impresión de que dicho progreso, de haberlo, se realiza a paso de tortuga. Pero si tenemos la capacidad para echar una mirada panorámica hacia el pasado, así como la paciencia para reconocer los avances en el momento exacto en que ocurren, nos daremos cuenta de que el progreso humano no es una quimera o una utopía. En realidad está ocurriendo, a cada momento, ante nuestros ojos.
Está ocurriendo también ahora mismo ante los ojos de los indios. Finalmente, tras más de 150 años de larga espera, el Tribunal Supremo de India ha decid
Cataluña: continúa el desafío (verbal) al Estado español
Palabras grandilocuentes, discursos mesiánicos, conceptos puros y abstractos que persiguen la emoción instantánea y el aplauso entregado, tales como "libertad", "justicia", "dignidad" y "derechos humanos". Referencias incansables y repetitivas a Martin Luther King, Nelson Mandela o Mahatma Gandhi. En esto se ha transformado el movimiento independentista catalán: una perorata monótona, vacía y sensiblera que tan sólo intenta inflamar los ánimos de sus más fieles seguidores. Los líderes secesionistas se han encontrado con un muro enfrente al final de una calle ciega. Un año después de haber proclamado fallidamente la independencia de Cataluña, no han logrado sumar una clara mayoría social, ni tampoco han encontrado aliados en Europa. Muchísimo menos dentro de España. Sus principales líderes se encuentran encarcelados o huidos al extranjero. Los contendientes que aún permanecen sobre el tablero de juego se hallan atrincherados en sus posiciones. Nadie se mueve de su sitio. Esta paralización institucional tiene su más clara expresión en el Parlamento catalán, el cual se halla cerrado hasta nuevo aviso desde hace meses. La tan ansiada independencia se vislumbra más lejos que nunca. Es p
El Prado recupera a dos olvidadas pintoras renacentistas
"Éste es un mundo de hombres... pero yo no sería nada, nada sin una mujer o una chica". Aquella célebre canción de James Brown, compuesta en 1966, llegó de inmediato a los primeros puestos de las listas musicales de aquel año. Quizá parte de su éxito se debía a que describía, de forma descarnada, una realidad que ha permanecido estancada durante siglos o incluso milenios. En efecto, éste siempre ha sido un "mundo de hombres". Una civilización dominada, dirigida, creada y representada por hombres. Por fortuna, aquello ha comenzado a cambiar desde hace no demasiado tiempo. El inicio del siglo XX supuso el pistoletazo de salida, para millones de mujeres, en la ardua carrera por conquistar unos derechos que jamás debieron ser denegados. Es infinita la lista de quienes han dejado de conformarse con seguir siendo la simple compañía del género masculino, tal como sugería James Brown en la letra de su canción. Las mujeres de hoy en día no nos resignamos a permanecer a la sombra de los grandes acontecimientos históricos. Por desgracia, la Historia ha estado repleta de innumerables ejemplos de mujeres brillantes que fueron discriminadas e ignoradas por los hombres en el poder. El siglo XVI,
¿Quién echa de menos a Cristiano Ronaldo?
Tengo varios amigos madridistas con los que discuto apasionadamente de vez en cuando, ya que soy seguidora del Fútbol Club Barcelona, y sobre todo de su gran estrella Messi. Mis amigos me comentaban hace varias semanas, en relación a la marcha de Cristiano Ronaldo a la Juventus de Turín, que tenían sentimientos encontrados. Estaban muy preocupados por el futuro rendimiento del conjunto blanco. No en balde, Ronaldo ha sido el mayor goleador en toda la historia del Real Madrid, que es muy muy larga. El delantero portugués ha metido en las porterías contrarias nada menos que 451 goles. Y además lo ha hecho a lo largo de 438 partidos vistiendo la camiseta blanca. Es decir, Ronaldo ha marcado en promedio algo más de un gol por partido, lo cual es una tremenda barbaridad. Nadie puede igualar esta brutal estadística, ni siquiera mi admirado Lionel Messi. De modo que mis amigos se preguntaban, con cierta ansiedad: ¿y de ahora en adelante quién podrá reemplazar la fuerza goleadora de Cristiano? ¿Quién podrá estar a la altura del gigante portugués?
Pero también me comentaban que, a su vez, experimentaban cierto alivio. La arrogancia y el engreimiento del portugués ya estaban irritando no sólo