Assange, ¿el próximo Snowden?
Julian Assange, el fundador de WikiLeaks, es para Ecuador como el amigo que vino a quedarse unos días pero que, muchas semanas después, todavía sigue ahí, y hay que pedirle que se marche.
Cuando Ecuador le concedió asilo político a Assange, éste fue calificado como un “defensor de la libertad de expresión” por el entonces ministro de Exteriores ecuatoriano, Ricardo Patiño. Seis años después, las cosas han cambiado mucho. El fundador de WikiLeaks se ha convertido claramente en un huésped incómodo para la embajada ecuatoriana en Londres y Lenin Moreno, presidente de Ecuador desde mayo de 2017, le quiere fuera.
El mercado eléctrico español: esperando un milagro
En noviembre de 1997, el Parlamento español aprobó la denominada Ley del Sector Eléctrico, con el objetivo de liberalizar las actividades eléctricas en nuestro país. Gracias a la libre competencia, la nueva normativa auguraba tarifas baratas y un mejor servicio. Dos décadas después, esta promesa, repetida infinidad de veces por nuestros gobernantes, sigue sin cumplirse. Más bien al contrario.
Año tras año, los españoles seguimos viendo las mismas caras en nuestro mercado eléctrico: Endesa, Iberdrola y Gas Natural. El Estado ha sido incapaz de establecer un marco regulatorio que favorezca la entrada de nuevos proveedores y cree competencia real. En sus diversas reencarnaciones, el sistema utilizado para fijar el precio de la electricidad parece mantener siempre dos constantes: ser opaco y fácilmente manipulable por las eléctricas. Lo que ha brillado por su ausencia, durante todos estos años, son medidas efectivas para proteger al consumidor.
¿Ineptitud por parte de nuestros gobernantes? Probablemente. ¿Corrupción? Sin duda. El resultado de todo este despropósito es que somos uno de los países europeos donde la electricidad es más cara. Como informaba el diario digital El Salto el pasa
Renovarse o morir
Quizá algunos de ustedes compartan conmigo la enorme pereza de salir a comprar ropa. Así que me llevé un disgusto cuando, hace unos meses, descubrí un agujero de considerables dimensiones en mis vaqueros favoritos. Desgraciadamente, no sé coser, pero me daba pena tirarlos, así que decidí esperar. Paseando por mi barrio el otro día, me fijé en una tienda de arreglos de ropa, y les llevé los vaqueros. Por un módico precio, en cuestión de horas me pusieron un parche estupendo en los pantalones. ¡Me alegraron el día!
Sospecho que, antiguamente, debían existir muchas más tiendas de este tipo. Pero me alegro de que al menos algunas hayan sobrevivido a la espera de que gente como yo recuperemos el sentido común. Ahora, según informaba la agencia Europa Press el pasado 16 de septiembre, la Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una campaña que engloba no solo la reparación y reciclaje de ropa, sino muchas otras iniciativas sostenibles. Es lo que se conoce como la economía circular.
Frente al sistema económico lineal de “usar y tirar”, el objetivo de la economía circular es que todo se aproveche. Imitando a la naturaleza, lo que de otra manera serían residuos pasan a ser productos con valor.
Pontevedra: paraíso de la movilidad
Seguramente muchos de ustedes viven en ciudades, como yo. Por un momento, cierren los ojos e imagínense que una mañana salen a la calle… y han desaparecido los coches. Donde antes había tráfico y humo, ahora solo se ven personas caminando, y alguna bicicleta. Solo se escucha el sonido apagado de las conversaciones de la gente, y el canto de los pájaros. ¿No les invade una sensación de tranquilidad y de alivio?
La mayoría estamos tan acostumbrados a la tiranía del tráfico que este escenario nos suena a utopía. Sería bonito, pero no es realista, pensamos. Pues, contrariamente a lo que muchos imaginamos, no solo es factible, sino que algunos ya lo han hecho.
Es el caso de la ciudad gallega de Pontevedra. Allí, los radares y las multas por exceso de velocidad casi han pasado a la historia. Al igual que las muertes de tráfico. Siete de cada diez personas que se desplazan por la ciudad lo hacen a pie, o en bicicleta, y la mayoría de chavales van al colegio caminando. Las emisiones de CO2 han disminuido un 70 por ciento. En fin, la lista de estadísticas positivas es interminable.
Como contaba el diario británico The Guardian el pasado 18 de septiembre, el milagro lo ha obrado Miguel Anxo Fer
Los jóvenes subsaharianos vivirán una década más que sus padres
Decía Hans Rosling, el médico, divulgador y especialista en salud global sueco, que muchos todavía vemos el mundo como era cuando fuimos al colegio. O, peor, como era cuando nuestros profesores de escuela fueron a la universidad.
A Rosling, que enseñó en el Instituto Karolinska hasta su muerte en febrero de 2017, le gustaba preguntar a sus alumnos sobre la esperanza de vida infantil y el número de hijos por familia en el mundo. Después, proyectaba un gráfico estadístico mostrando dos grupos de países claramente separados. Por un lado, los países pobres y en desarrollo, con familias numerosas y alta mortalidad infantil. Por otro, los países ricos, con familias pequeñas y baja mortalidad infantil.
Indefectiblemente, a los alumnos de Rosling les parecía que el gráfico reflejaba de forma adecuada la realidad. Después llegaba la sorpresa… ¡el diagrama mostrado era de 1965! Contrariamente a lo que pensaban los jóvenes suecos, y a lo que imaginamos muchos, desde entonces el mundo ha cambiado drásticamente. Hoy en día, en la mayoría de países —incluyendo los más grandes: China e India— la gente tiene pocos hijos, que sobreviven hasta la edad adulta.
El pasado 15 de septiembre, The Guardian pu