Primera ronda de las elecciones presidenciales en Francia
Los franceses ya tienen su “duelo al sol”. Como si de un “western” clásico se tratara, los dos candidatos finalistas, Emmanuel Macron y Marine Le Pen se disponen ya a salir a la polvorienta calle, revólver al cinto. Para enfrentarse como pistoleros en el duelo último por la presidencia de Francia.
Independientemente de las bondades de los dos contendientes que pasan a la segunda vuelta, diré que, para mí, esta manera de organizar y de entender las elecciones presidenciales está en gran medida obsoleta. Este proceso, que desemboca en la contienda final entre dos candidatos, es una burda simplificación de una realidad irremediablemente compleja. Un drama cinematográfico de vencedores y vencidos que transforma la diversidad de opiniones en un encrespado enfrentamiento.
El enorme reto de mantener el patrimonio nacional
España es uno de los países con más patrimonio histórico del mundo. Estas piedras —castillos, iglesias, teatros, casas señoriales— forman parte intrínseca de lo que nos define como cultura. Llévense ustedes las piedras —como hizo el magnate Hearst, que en los años 20 se llevó un monasterio cisterciense de la provincia de Segovia, y lo reconstruyó piedra a piedra en Miami— y dejarán una cultura huérfana.
La asociación Hispania Nostra lleva más de 40 años dedicada a la protección del patrimonio histórico de España. Una de las iniciativas de esta asociación que más impacto está teniendo en la opinión pública es su Lista Roja del Patrimonio, que incluye monumentos en riesgo de desaparición, destrucción o “alteración esencial de sus valores”.
El diario ‘online’ español Vozpópuli comentaba el pasado 16 de abril como la Lista Roja no ha parado de crecer desde su creación, y citaba algunas de las últimas incorporaciones al catálogo. Teniendo en cuenta la cantidad de monumentos históricos que hay en España, estamos ante un problema de enormes dimensiones.
Las administraciones públicas serían los candidatos obvios para ocuparse de este tema. Más allá de financiar una parte importante del manten
El desastre de la explotación sexual en España
La Dirección General de Tráfico de España realiza desde hace años campañas muy impactantes en televisión para reducir los accidentes de tráfico. Recientemente vi uno de estos anuncios recomendando el uso del casco, pero me llamó la atención que, según el anuncio, en todo el 2016 murieron en España solo 5 personas en accidentes por no llevar casco.
Un anuncio en horario de máxima audiencia de televisión nacional debe de costar un ojo de la cara, y creo que la Administración pública haría bien en destinar ese dinero a temas más urgentes. Un problema de extrema gravedad, sobre el cual existe muy poca conciencia en España, es el de la trata y explotación sexual de personas, en su mayoría mujeres.
Acudir a un burdel o solicitar los servicios de una prostituta es algo demasiado común en España. Hace algún tiempo conocí al comercial de una empresa de construcción que “premiaba” cada año a sus mejores clientes con una visita a un club de alterne. Despedidas de soltero con prostitutas. Escándalos de futbolistas y sus fiestas con ‘escorts’. Todo esto por desgracia se acepta como algo normal en España.
Y lo que es peor, los clientes de prostíbulos y servicios sexuales cada vez son más numerosos,
Un país dirigido por zombis
Como alumno de primaria, recuerdo vagamente haber estudiado las estructuras del Estado. Imagino que se hablaría de la separación de poderes, y de los canales de comunicación entre los distintos poderes. A ver, Jorgito, imagínate que eres senador, y le quieres hacer una pregunta a Juanito, que está en el gobierno. ¿Qué le preguntarías?
“Le preguntaría si el gobierno está preparado para una apocalipsis zombi” sería una ocurrencia adecuada para un chaval de… ¿8 años? ¿10 años? Y, sin embargo, exactamente esa cuestión le fue formulada recientemente al gobierno de España por el senador Carles Mulet García, del partido nacionalista de izquierdas Compromís.
El gobierno —la Secretaría de Estado de Relaciones con las Cortes— tramitó y contestó la pregunta con total normalidad, como recogía el diario español ABC el pasado 19 de abril. Hasta se molestaron en buscar en el diccionario de la Real Academia de la Lengua (RAE) las acepciones de la palabra ‘zombi’.
¿No les da vergüenza a estos señores que todo el país se entere que se dedican a semejantes idioteces? Probablemente no. No he estado nunca en el Senado, pero quizá sobre la puerta de entrada hay un cartel en latín que dice: “Antes de cruzar
África del Este, al borde del desastre humanitario
Aunque la haya escuchado muchísimas veces, es una canción que me sigue pareciendo especial. Han pasado más de 30 años desde que un numeroso grupo de artistas, compuesto por algunos de los cantantes más famosos del mundo, grabó “We Are the World”. Los derechos se donaron a una ONG llamada USA for Africa, que se creó para luchar contra la hambruna que azotó Etiopía en los años 1983-85.
A no ser que fueran ustedes muy jóvenes en aquella época, —o que no hubieran nacido— seguramente tendrán grabadas en la memoria las terribles imágenes que llegaban desde Etiopía. A mí desde luego no se me olvidarán en la vida. Viendo a esos pobres niños, solo piel y huesos, uno no entendía cómo podían seguir vivos. Y realmente a muchos de ellos solamente un hilo de vida les separaba de la muerte.
Según estimaciones de la ONU, alrededor de un millón de personas murieron en Etiopía durante la hambruna de 1983-85. Ahora la historia amenaza con repetirse. Según diversas ONG, unas 15 millones de personas podrían morir de hambre en África del Este, y necesitan desesperadamente comida, bebida, y tratamiento médico.
En Somalia, el número de muertos, debido a la sequía —que dura ya más de dos años— y a las enferme