El Senado español rechaza iniciar un debate sobre los deberes escolares
1 February 2017
Hace un tiempo leí un artículo interesantísimo en la revista The New Yorker sobre la vida diaria de una joven estudiante en Corea del Sur. La chica se levantaba a las 6 de la mañana, con una agenda abarrotada por delante. Después de no parar ni un minuto en todo el día - la hora de comer, por ejemplo, se aprovechaba para tomar clases de cocina - la joven se iba a la cama casi a medianoche.¡Dudo que el dictador vecino Kim Jong Un le imponga un ritmo tan fuerte a los suyos! Eso sí, el sistema educativo de Corea del Sur aparece en muchos rankings como uno de los mejores del mundo.
Me decía uno de mis mentores que las personas no estamos hechas para producir, sino para vivir. Para mí, una jornada de 18 horas repleta de actividades, de lunes a domingo, no es vida. En el mejor de los casos será “producir”. Pero, entre no tener vida y caer en la mediocridad habrá un punto intermedio, ¿no