Facebook, ¿parte del problema o de la solución?
2 August 2017
Bill Gates, fundador de Microsoft y dueño de una de las mayores fortunas del mundo, parece tener en alta estima a Mark Zuckerberg, el creador de Facebook. Hace unos meses, Gates alababa en una entrevista la labor benéfica de Zuckerberg, iniciada con fuerza hace ya unos años. Gates y su esposa Melinda están entre los mayores filántropos del planeta, y la Fundación Gates se ha ganado una sólida reputación desde hace años en el mundo de las ONGs. Así que los elogios dirigidos a Zuckerberg obviamente no vienen de un cualquiera. Pero si los retos a los que se enfrentaban los filántropos de la era de Gates eran enormes, los que tienen que abordar las nuevas generaciones me parecen abrumadores.
Uno de los pilares de mi manera de entender la actividad filantrópica —probablemente porque es lo que conozco— es el concepto de la clase media. Hace una década, yo daba por sentados la solidez y el futuro de la clase media en Norteamérica y Europa. Partiendo de eso, de alguna manera veía la filantropía como un esfuerzo dirigido a extender el bienestar de la clase media a otras partes del mundo.
Pero el punto de partida de las nuevas generaciones de filántropos me parece mucho más complej