Una nueva ola de puritanismo
7 February 2018
A raíz de los numerosos escándalos protagonizados por el productor de cine Harvey Weinstein, ha surgido un nuevo movimiento feminista en muchos países que, bajo el hashtag “Me Too”, anima a denunciar cualquier caso de abuso sexual perpetrado por los hombres. Opino que, en líneas generales, todo este fenómeno mediático entraña enormes beneficios en pro de la adecuada convivencia entre ambos géneros, aunque a veces me pregunto si no estaremos descubriendo el agua tibia. ¿Acaso nadie sabía antes que este tipo de cosas estaban ocurriendo? ¿Cuál es la sorpresa? Bueno, en cualquier caso, nunca es tarde para enderezar el camino.Sin embargo, el problema que quizá está emergiendo en estos momentos sea un exceso en la indignación y las recriminaciones por parte de muchas feministas airadas, algo que ya muchos han calificado como una “caza de brujas”. Pareciera que el ser humano nunca se siente cómodo en los términos medios, y por ello en ocasiones ha de aproximarse a los extremos y los radicalismos. Ya hemos sido testigos en las últimas semanas de algunos exabruptos injustificables. Por ejemplo, el museo Metropolitan de Nueva York ha tenido que rechazar, el pasado diciembre, el pedido de un