Sandwiches grasientos, ¿comida de hospital?
7 March 2018
Muchos de ustedes habrán experimentado épocas frenéticas en su trabajo. Y después están los empleos donde no parar ni un momento forma parte de la rutina. Altas dosis de cafeína, a veces combinada con nicotina, suelen quitar el hambre. Aún así, de vez en cuando, el cuerpo pide alimento sólido.Sin tiempo para buscar un restaurante, sustituir comidas por visitas a la máquina de vending acaba convirtiéndose en algo habitual. El caso del personal hospitalario es incluso peor, porque durante el turno de noche, encontrar una cafetería abierta simplemente no es una opción. Si uno no tiene la energía o la fuerza de voluntad de traer comida preparada de casa, acaba abocado a las dichosas máquinas.
El Comidista, suplemento del diario El País, publicaba una foto, el pasado 26 de febrero, de una de las máquinas expendedoras del Hospital de Cruces, en el País Vasco. El exterior de la máquina muestra a