La compra a granel, antídoto contra el desperdicio alimentario
21 March 2018
Cada vez que vuelvo a casa a cierta hora, quizás las 9 o las 10 de la noche, veo a tres personas esperando en la puerta de atrás de un supermercado, junto a unos contenedores de basura. Al principio no sabía qué hacían allí, hasta que un día vi a los trabajadores del super sacando cajas de comida y otros productos, y echándolas a los contenedores.Son productos que acaban de expirar y que, por lo tanto, ya no pueden venderse, pero que, en muchos casos, todavía pueden consumirse sin problemas. Eso sí, para dedicarse al dumpster diving hay que saber improvisar en la cocina, —si uno dispone de ella, claro— como me contaba hace poco una joven estudiante danesa. Por lo visto, la chica estuvo un año entero viviendo en Copenhague de lo que pescaba en los contenedores. Cuando cogió confianza con el tema, hasta se atrevía a comer queso gruyer del contenedor, según me dijo.
Claramente, en los países industrializados se desperdicia mucha comida. En España, según datos oficiales, casi la mitad del desperdicio corresponde a los hogares, que en 2016 tiraron a la basura la friolera de 1.250 millones de kilos de comida. Esto supuso una reducción del 6% respecto a 2015, por lo que, en sus conclusione