La Tarjeta de Vecindad llega a Madrid
11 July 2018
No suelo comprarles a los manteros, ni a los vendedores ambulantes que venden gafas de sol, gorras y demás. Quizá debería. A estas alturas, cualquiera que vea las noticias sabe por lo que han pasado estos inmigrantes, muchos de origen subsahariano, para llegar a nuestro país. Una odisea extenuante en la que están expuestos a abusos, violencia y, por supuesto, a morir ahogados o por falta de comida y bebida.Cuando llegan a España, les espera otro reto mayúsculo. Lo primero es que, por desgracia, no pocos los tratan como seres humanos de segunda clase. Les pondré un ejemplo cotidiano. Un grupo de personas está echándose unas risas en la terraza de un bar, mientras se prueba las coloridas gafas de sol de un vendedor ambulante. Éste, que seguramente echa 10 ó 12 horas al día para sacar, con suerte, 500 euros al mes, espera pacientemente. Intenta sonreír. Cuando se acaba la broma, y tras haber malgastado su tiempo, le devuelven las gafas, y le dicen que no están interesados. O, simplemente, continúan su conversación, ignorándolo por completo.
Imagino que una afrenta así es, por desgracia, la menor de las preocupaciones de estos inmigrantes. Para los indocumentados, encontrar trabajo es d