El Prado recupera a dos olvidadas pintoras renacentistas
12 September 2018
"Éste es un mundo de hombres... pero yo no sería nada, nada sin una mujer o una chica". Aquella célebre canción de James Brown, compuesta en 1966, llegó de inmediato a los primeros puestos de las listas musicales de aquel año. Quizá parte de su éxito se debía a que describía, de forma descarnada, una realidad que ha permanecido estancada durante siglos o incluso milenios. En efecto, éste siempre ha sido un "mundo de hombres". Una civilización dominada, dirigida, creada y representada por hombres. Por fortuna, aquello ha comenzado a cambiar desde hace no demasiado tiempo. El inicio del siglo XX supuso el pistoletazo de salida, para millones de mujeres, en la ardua carrera por conquistar unos derechos que jamás debieron ser denegados. Es infinita la lista de quienes han dejado de conformarse con seguir siendo la simple compañía del género masculino, tal como sugería James Brown en la letra de su canción. Las mujeres de hoy en día no nos resignamos a permanecer a la sombra de los grandes acontecimientos históricos. Por desgracia, la Historia ha estado repleta de innumerables ejemplos de mujeres brillantes que fueron discriminadas e ignoradas por los hombres en el poder. El siglo XVI,