El Papa Francisco canoniza a Óscar Romero
17 October 2018
En el año 1984, el cantante panameño Rubén Blades publicó una canción llamada El padre Antonio y el monaguillo Andrés, cuya letra contaba la historia de un cura latinoamericano asesinado mientras oficiaba una misa. En su disco Blades no mencionaba el nombre de Óscar Romero, pero todo el mundo entendió que la canción constituía un homenaje a ese sacerdote, arzobispo de San Salvador, que había muerto tiroteado cuatro años atrás por su defensa de los pobres frente a los abusos del gobierno y de los militares salvadoreños.Para comprender quién era monseñor Romero tenemos que situarnos en El Salvador de finales de la década de los setenta; un país sumido en la violencia, en que una inmensa mayoría de la población vivía en condiciones paupérrimas mientras que una reducida élite controlaba, en beneficio propio, el conjunto de la economía. La guerra fría estaba en su punto culminante y el Salvador se encaminaba inexorablemente hacia una confrontación armada entre las fuerzas conservadoras y las organizaciones guerrilleras que luchaban por el establecimiento de un estado socialista.
En este contexto, el gobierno aplicaba una despiadada represión contra todo aquello que pareciera ligeramente