El Nobel de economía de este año aboga por la lucha contra el cambio climático
17 October 2018
A pesar de que algunos se esfuercen en negarlo, ya está plenamente demostrado que existe una relación de causa-efecto entre la cantidad de emisiones de dióxido de carbono y el calentamiento global del planeta. El gran problema sobre el que no logramos ponernos de acuerdo es cómo disminuir el volumen de estas emisiones de una manera suficientemente rápida y eficaz.Algunos economistas vienen defendiendo desde hace años una posible solución: gravar con impuestos la generación de carbono. Según esta idea, si los ciudadanos y las empresas tuvieran que llevarse la mano al bolsillo para poder verter en la atmósfera los gases contaminantes que producen, ellos mismos encontrarían formas más limpias y eficientes de producir y organizarse.
A mí la propuesta me parece bastante sensata. Si para ir en coche al trabajo tuviera que pagar una cantidad importante para compensar la contaminación que produzco, intentaría buscar alguna alternativa para que mi desplazamiento costara lo menos posible. Trataría de ir en transporte colectivo o de compartir el coche con otros compañeros de trabajo. Y además, estaría muy interesado en comprar el vehículo menos contaminante que pudiera encontrar en el mercado.