La caravana de la desesperación
24 October 2018
Nadie sabe exactamente cuánta gente se ha unido a la caravana de migrantes hondureños que camina rumbo a Estados Unidos. Entre 4.000 y 5.000 personas, según se cree. Muchos se unen al grupo porque no pueden permitirse el coste de los traficantes de personas, y la caravana es una opción más barata.Viajar en un grupo grande también proporciona cierta seguridad. Quizá por eso se ha unido a la caravana Nery Maldonado. Este hombre de 29 años, entrevistado por el New York Times el pasado 18 de octubre, perdió las piernas en su primer intento de llegar a EE.UU. hace tres años, mientras viajaba en un tren de carga rumbo al norte. Pero eso no le ha impedido volver a intentarlo ahora.
Maldonado y sus compañeros de trayecto le echan mucho coraje. Viajan con pocas pertenencias, pero muchos dicen que no han dejado nada valioso en su país: no tenían nada. Aseguran que en Honduras no hay dinero, ni trabajo. No hay futuro.
Si tuviera la desgracia de estar en una situación similar, y encontrara el valor suficiente, quizá yo también estaría en esa caravana. Soy consciente de que los controles migratorios son necesarios. Pero a la vez tengo muy presente el drama humano de quienes no ven otra alternativ