La torpeza se instala en la política española
28 November 2018
No creo que todo lo que está ocurriendo sea algo exclusivo de España. Quizá sea uno de los síntomas del malestar de nuestro tiempo, una de esas señales que comienzan a percibirse por doquier en todas las latitudes del planeta. Me refiero a la vulgarización y a la banalización de la política. Una actividad humana profundamente noble que, en teoría, debería estar dirigida a fomentar la concordia entre los ciudadanos y el progreso de la sociedad en su conjunto, hoy en día pareciera degradarse a pasos agigantados. Uno tiene la impresión de que los mejores entre nosotros han dejado de interesarse en formar parte del mundo de la política. Veamos un ejemplo.La semana pasada, las principales organizaciones políticas de España, el Partido Popular y el Partido Socialista, se han repartido los principales cargos del Tribunal Supremo de Justicia. La noticia podría parecer chocante, ya que denota una dudosa separación de poderes entre la rama legislativa y la judicial. Sin embargo, debo recordar que esto es algo bastante habitual en otras latitudes. Sucede del mismo modo en Estados Unidos, por ejemplo, ya que tanto republicanos como demócratas disputan entre sí para colocar a sus jueces favorit