Los niños australianos, al rescate
5 December 2018
“Todavía no podemos votar, pero tenemos derechos. Tenemos derecho a un futuro”. Es uno de los eslóganes utilizados por los miles de niños australianos que el pasado 30 de noviembre no fueron al colegio. Se declararon en huelga, saliendo a la calle para exigir al Gobierno de su país acciones contra el cambio climático.Ver a los niños australianos, con sus agudas pancartas y sus elocuentes declaraciones, es toda una inspiración. Y creo que deja en evidencia a los políticos. El primer ministro del país, Scott Morrison, solo consiguió hundirse más en el fango al condenar la huelga de los niños, diciendo que quiere ver “más estudio y menos activismo” en las escuelas.
La frustración y la bochornosa respuesta de Morrison no resultan sorprendentes, teniendo en cuenta la absoluta falta de voluntad que han demostrado su Gobierno, y el Partido Liberal, por luchar contra el cambio climático. El pasado verano, el anterior primer ministro, Malcolm Turnbull, —también liberal— decidió renunciar al objetivo de reducir en un 26% las emisiones, comprometido por Australia bajo el acuerdo de París.
En octubre, el viceprimer ministro, Michael McCormack, del Partido Nacional, dijo que el país continuaría e