Censura en tiempos de Twitter
16 January 2019
El alcance y la relevancia de las redes sociales parecen aumentar cada día que pasa. Hace unos días, Rahaf Mohamed al Qunun, la joven saudí huida de su familia, publicó un tuit desde su habitación de hotel en el aeropuerto de Bangkok, asegurando que las autoridades saudíes estaban intentando forzarla a volver. También dijo que, si volvía, su familia la mataría. Habiendo declarado la joven que renunciaba al Islam, su desesperación estaba justificada; en Arabia Saudí la apostasía se castiga con la muerte.En un principio, las autoridades tailandesas parecían dispuestas a entregar a la joven al régimen saudí. Pero Rahaf Mohamed al Qunun continuó publicando tuits cada pocos minutos, y comenzó a comunicarse por Twitter con activistas de Human Rights Watch. En pocas horas, su cuenta en la red social acumulaba ya decenas de miles de seguidores. Los principales medios tailandeses comenzaron a informar de su caso, y la ONU se involucró en la situación. El Gobierno tailandés dio marcha atrás; Rahaf Mohamed al Qunun no sería entregada.
Obviamente, después de esto Riad no va a tenerle ninguna simpatía a Twitter. Y otro régimen antidemocrático que ya hace tiempo que le declaró la guerra a la red